El Viaje de Leti por el S.XVIII


 

De los libros a mi retina, así empezó mi viaje a Holanda. Una de mis paradas fué en Kinderdijk, me transporté al S.XVIII gracias a los 19 molinos que se conservan. Descubrí su funcionamiento, las finalidades de estos para evitar inundaciones y su interior, también como vivían antiguamente los molineros y sus familias.

Con ganas de más me fuí en coche de alquiler hasta Zaanse Schans (foto). Allí a parte de molinos, me encontré con todos los tópicos de Holanda, sus preciosas casitas y algunos de sus oficios típicos de la zona, como el de nuestros zoqueiros en galicia pero a la holandesa, y sólo de madera; oficio hoy en día ya muy mecanizado.

Para la próxima reservo un hueco en la maleta para traerme un par, y de esta manera revivir mi viaje de los zuecos a mi retina.

 

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