Viajando con Conciencia


Desde hace unos años el sudeste asiático es uno de los destinos más demandados, ya que en los países como Thailandia, Myanmar, Vietnam  puedes encontrar aventura, playas idílicas, comida exótica, templos llenos de historia y una cultura tan pura que hace que desde cualquier punto del mundo la gente quiera descubrir con los cinco sentidos ese paraíso.

El problema empieza cuando no somos conscientes de lo que aportamos como viajeros o turistas cuando estamos allí. Con pequeños gestos podemos potenciar el turismo responsable.

Nuestra amiga Gema de “Andanzas viajeras” lo tiene claro, y aquí nos deja información de interés para poder colaborar y mantener intacto ese paraíso del que todos queremos disfrutar.

 

          

 

Sin duda, una de las excursiones estrella del sudeste asiático y del subcontinente indio. Las ofrecen allá donde vas y la verdad es que te lo piensas... paseos por la selva o por construcciones históricas con adorables y mansos elefantes, fotos (porque por supuesto hay que hacerse la foto), parece idílico pero en la gran mayoría de los casos no lo es.

Saben más que de sobra que a los guiris les pirra subirse encima de elefantes y los entrenan a costa de todo. Para saber lo que hay detrás de esas excursiones solo hace falta querer informarse.

Todo un negocio... pero ¿a costa de qué?         

POR QUÉ NO HACER TREKKING CON ELEFANTES NI ASISTIR A ESPECTÁCULOS:

De verdad que la gente no se plantea... ¿cómo ha llegado un animal de 5 toneladas a obedecer tan mansamente a un hombre de 70 kilos? La respuesta está en el maltrato y la crueldad.

En estas zonas (especialmente en el norte de Tailandia y alrededores) existe una tradición centenaria llamada Phajaan. Esta técnica de adiestramiento consiste, literalmente, en “partirle el espíritu” a los elefantes. Desde muy pequeños, cuando apenas tienen 4 años de vida, se separa a las crías de sus madres (en los casos más salvajes y extremos, después de haberlos matado) y se les somete a un cruel aislamiento hasta asegurarse de que pierden su independencia y se vuelven totalmente sumisos a los humanos. Durante este aislamiento, que puede alargarse hasta 7 días, el pequeño elefante es encerrado en una jaula que se adapta a sus medidas impidiendo que pueda ni siquiera sentarse. Lo más triste es que durante ese tiempo no solo se le priva de comida, bebida y sueño, sino que varios hombres le golpean con frecuencia haciendo uso de un bastón con un clavo en la punta que dejan caer sobre zonas sensibles como ojos y orejas. Cuanto más lucha el pequeño elefante, más se le golpea. Después de superar el Phajaan el elefante queda aterrorizado, confuso y “roto”. Y aún le quedarán por delante semanas o meses de “entrenamiento” durante las cuales aprenderá a obedecer las órdenes de los hombres, a los que temerá de por vida pues, como ya se sabe, un elefante nunca olvida.

Si alguien quiere ver vídeos sobre este tema solo tiene que indagar un poco en la red.     

Luego hablas con los que han hecho excursiones así y tienes que oír comentarios del tipo de que vió cómo justamente el elefante al que se subió lo trataban fenomenal. Evidentemente delante de ti no lo van a maltratar y nunca vas a saber cómo ha llegado ese elefante a ser tan manso.

Creo sinceramente que muchas veces esto se fomenta "sin querer" por pura ignorancia de los turistas, por esto es necesario que todo el mundo conozca cómo es la base de los trekking y espectáculos con elefantes.

PARA ESTAR CON ELEFANTES HAY ALTERNATIVAS RESPONSABLES: En Parques Nacionales y Santuarios de elefantes donde el turista está al servicio del animal y jamás al revés. Reservas donde viven en libertad o semilibertad, lugares donde incluso te puedes bañar cerca de ellos, tocarlos... pero ni de lejos están para transportar a turistas.

El viajero es totalmente responsable de fomentar o no fomentar estas cosas, a partir de aquí, allá cada uno...

 

Si queréis conocer un poco más a Gema y seguirla en sus viajes, aquí la encontraréis... http://www.andanzasviajeras.com/

 

 

 

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